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Del Potro cayó de pie: batalló cinco horas ante Nadal

Nadal consuela a Del Potro tras eliminarlo de Wimbledon en un partidazo. (Foto AFP).

WIMBLEDON, REINO UNIDO (AFP).- El argentino Juan Martín Del Potro, 4º del mundo, cayó de pie en los Cuartos de Final de Wimbledon, al término de una batalla de cinco horas frente al español Rafael Nadal, que sigue rumbo a su tercer título en el césped de Londres.

El número 1 del mundo se impuso con parciales de 7-5, 6-7 (7), 4-6, 6-4 y 6-4, para buscar quedarse con el tercer Grand Slam de la temporada después de lograrlo en 2008 y 2010.

Nadal se medirá el viernes con el serbio Novak Djokovic, clasificado unas horas antes merced a su triunfo ante el japonés Kei Nishikori (6-3, 3-6, 6-2, 6-2).

Los espectadores de la Pista Central presenciaron el partido más interesante de esta edición de Wimbledon hasta la fecha, todo ello mientras seguían por el celular otra batalla, la que oponía a Inglaterra ante Croacia en semifinales del Mundial de Rusia.

El último duelo entre Nadal y Del Potro, en semifinales de Roland Garros el mes pasado, se decidió mucho más rápido, del lado del mallorquín (6-4, 6-1, 6-2).

Pero sobre la hierba, una superficie que se adapta mejor a las cualidades de la Torre de Tandil (1,98 m) había alguna esperanza. Delpo llegó incluso a ponerse por delante 2 sets a uno después de perder el primero.

Pero fue en el quinto y decisivo set cuando el partido alcanzó su punto álgido. En el tercer juego, con 1-1, Nadal acabó su carrera por llegar a una bola en medio del público asistente, sin provocar daños.

Nadal ofreció su mejor tenis con golpes siderales en ese último acto, en el que rompió el servicio en el 3-2.

Pero Del Potro no bajó los brazos hasta el final de este partido de 4 horas y 47 minutos.

Después de la eliminación sorprendente de su rival Roger Federer ante el sudafricano Kevin Anderson, Nadal, de 32 años, tiene una ocasión de oro para sumar otro doblete Roland-Garros y Wimbledon como los de 2008 y 2010.

Caída sorprendente

Pocos lo hubieran imaginado. Ganador del trofeo en ocho oportunidades, Roger Federer fue eliminado en los cuartos de final de Wimbledon ante un rival inferior. En un partido increíble, el sudafricano Kevin Anderson (8° del mundo) se impuso al defensor del título -y que llegó a tener una ventaja de dos sets- al superarlo por 2-6, 6-7, 7-5, 6-4 y 13-11 en cuatro horas y 13 minutos y tras un quinto set que duró una hora y media.

Fue una batalla impensada. Federer, número 2 del mundo pero en un duelo permanente por la cima del ranking con Rafael Nadal, había jugado un primer set casi perfecto frente a Anderson. Con el 92% de los puntos ganados con el primer saque, cifra que ascendía al ciento por ciento con el segundo (apenas requerido en cinco oportunidades), el suizo se llevaba el parcial inicial por 6-2.

Sin embargo, el panorama comenzó a complicársele. En la segunda manga, aparecieron los aces del sudafricano (7) y crecieron los errores no forzados de Federer (siete por lado), lo que provocó que la definición se estirara al tie break, donde igualmente el ex número 1 del mundo se impuso por 7-5.

Pero todo podía ponerse aún peor y así ocurrió. Anderson se animó y aprovechó una de las dos oportunidades que Federer le dio para quebrarlo, mientras que el suizo dejó pasar sus cuatro chances y con ellas se esfumó el tercer set, que quedó en poder de su rival por 7-5.

Nadie, sin embargo, se animaba a dar por muerto al rey de Wimbledon. Ni siquiera Anderson. En el cuarto set, las estadísticas siguieron en crecimiento para él, mientras que Federer no lograba pasar el 80% de puntos ganados con su primer saque. Y los errores no forzados se acumulaban de su lado de la red, mientras que en el otro todo lo que pasaba volvía. Por eso, el sudafricano logró ganarlo por 6-4.

El saque de Federer, esa herramienta tan fundamental ante un jugador de 2.03 metros, pareció reaparecer en el quinto set, el definitivo. Un buen game de servicio en el séptimo y un juego en cero con el set 7-6 ilusionaban al suizo con un cierre a su favor.

Pero Anderson estiró la agonía. Después de casi una hora y media, consiguió el quiebre (12-11) y con su servicio no tuvo fallas para cerrar el partido y eliminar al mejor jugador del mundo sobre el césped de Wimbledon.