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Las capturas de calamar de la flota gallega en Malvinas ya superan todo 2017

Con 67.000 toneladas se impone a las 63.000 del año pasado.

Faltando unos 30 días para acabar la segunda y definitiva campaña del año, la flota calamarera que pesca en Malvinas con licencia de los kelpers, han logrado capturar unas 65.000 toneladas, una cifra que ya supera a todo 2017 y que se convierte en la más alta de los últimos siete años. Ahora el objetivo más cercano es el de superar los números de hace seis años. En 2012 se rozaron las 71.000 toneladas, la mejor cifra de la década y una de las más altas registradas en las islas.

El caladero del suroeste atlántico es rico en calamar, sobre todo de la especie Illex argentinus. Sin embargo, en el caso del entorno de las Islas Malvinas (Falkland Islands) la estrella para la flota gallega es el Loligo. Se estima que las capturas allí deberían rondar las 40.000 toneladas al año para considerarse dentro de la media, ya que se trata de una pesquería con altibajos. Es por este motivo que los armadores implicados consideran que el 2018 “está siendo un año bueno”, ya que a falta de más de 35 días para acabar la segunda y definitiva campaña del año se han logrado 65.000 toneladas, una cifra que ya supera a todo 2017 y que se convierte en la más alta de los últimos siete años.

El director del Departamento de Recursos Naturales de las islas, John Barton, explica que “las capturas de Loligo o Falkland Calamari son de 22.000 toneladas hasta ahora”. Sumadas a las 43.085 toneladas conseguidas en la primera campaña del año -que duró 69 días y que fue la mejor desde 1995- la flota lleva ya más de 65.000 toneladas, cuando en todo 2017 se pescaron 63.526.

Todo apunta a que las capturas aumentarán de aquí a finalizar esta segunda campaña, a la que le queda lo que resta de agosto y todo septiembre. Sin embargo, tanto el sector como el propio John Barton alertan de una pequeña desaceleración en las capturas. “Las tasas de captura han sido altas pero ahora están disminuyendo”, comenta el responsable pesquero de las islas. “Por el momento es un tanto similar al pasado, pero fue entonces cuando aparecieron los lobos de mar y se truncó la pesca”, apuntan las fuentes del sector consultadas.

El año pasado la zona más productiva para la flota -situada al sur, entorno a la isla Beauchene- quedó cerrada durante unos días debido a la muerte de lobos marinos por pesca accidental. Según explica el sector, hasta la fecha estas situaciones se dan de forma anecdótica, pero no descartan que a lo largo de septiembre puedan suceder con más frecuencia. A esto habría que sumar las incidencias por abundancia de medusas, que dificultan la selección de los ejemplares a bordo.

Progresión

Con la cifra actual de capturas la flota enlaza tres años de subidas desde la debacle de 2015, los arrastreros tan solo consiguieron 29.573 toneladas entre las dos campañas de aquel año, una cifra muy baja que fue superada en 2016 tras volver “a la normalidad” con 46.446 toneladas, unas 2.000 menos que en 2014. El gran salto se produjo precisamente el año pasado, al aumentar la pesca de calamar un 36,7%.

Ahora el objetivo más cercano es el de superar los números de hace seis años. En 2012 se rozaron las 71.000 toneladas, la mejor cifra de la década y una de las más altas registradas en las islas.

Pese a que un alza en las capturas siempre supone cambios en los precios que se pagan por el recurso, el sector informó que existe una “estabilidad” respecto al año pasado, aunque también reconoció que cada casa armadora cuenta con sus clientes particulares y sus ventas.