LA PAZ (AFP-NA).-
Familiares de víctimas del avión boliviano Lamia que se accidentó
en Colombia en 2016 con la plantilla del club de fútbol brasileño
Chapecoense a bordo, abandonaron Bolivia sin respuestas de una
aseguradora local a sus demandas de indemnización, dijeron este
lunes al salir del país.
«Encontramos resistencia de la aseguradora que no nos dio las respuestas que venimos a buscar», afirmó Fabianne Belle, viuda de Cesinha, uno de los preparadores físicos del club brasileño, quien encabeza una fundación de las víctimas y familiares junto a Mara Paiva, viuda del comentarista Mário Sérgio.
El grupo de familiares llegó hace más de una semana a Santa Cruz, 900 kilómetros al este de La Paz, para buscar una indemnización, pero dijeron que la empresa de seguros Bisa no les dio ninguna respuesta, salvo la existencia de un fondo solidario que no cubre sus expectativas.
El 28 de noviembre de 2016 el avión boliviano Lamia se precipitó, a poco de llegar al aeropuerto colombiano José María Córdova, con la plantilla del brasileño Chapecoense abordo, que debía disputar su primera final internacional frente al Atlético Nacional por la Copa Sudamericana. Una investigación de autoridades colombianas concluyó que la nave cayó por falta de combustible.
Setenta y un personas perdieron la vida, entre ellas 19 jugadores, 14 miembros de la comisión técnica y nueve directivos del club del sur de Brasil. Sólo seis ocupantes sobrevivieron al accidente: una azafata, un técnico de aviación, un periodista y tres jugadores.
Autoridades bolivianas dirigieron las responsabilidades hacia funcionarios aeroportuarios y de aviación civil y de la misma empresa, por haber cometido graves faltas técnicas para la realización del fatídico vuelo.