Condenado a prisión perpetua

Por el homicidio de Estela Noemí Suarez el Tribunal de Juicio en lo Criminal de Ushuaia condenó a prisión perpetua a Carlos Gustavo López. Los jueces consideraron que el hecho se cometió mediando violencia de género.

Carlos Gustavo López recibió una dura condena. (Foto imagen de video).

USHUAIA.- Prisión perpetua deberá purgar Carlos Gustavo López por el asesinato de Estela Noemí Suárez, hecho que ocurrió el 27 de octubre del año pasado en el exterior del domicilio particular de la víctima, luego de una discusión que mantuvo la pareja debido a que López no toleraba que, quien era su pareja, decidiera terminar la relación.
López, de 37 años de edad, admitió en todo momento haber sido el autor del crimen. En sus últimas palabras ante el Tribunal dijo que merece estar preso y que Estela había sido la mujer que más había amado en la vida. Cuando se refirió a una ayuda que le quería brindar a dos hijos de ésta, surgieron incidentes en el Tribunal, por parte de los familiares de la víctima y una de las hijas alcanzó a arrojar un elemento contra el acusado, debiendo ser desalojada de la sala.
En la parte resolutiva de la sentencia los jueces Rodolfo Bembihy Videla, Maximiliano García Arpón y Alejandro Pagano Zavalía coincidieron con la pena solicitada por las abogadas querellantes Karina Echazú y Liliana Gavilán; y por el fiscal Nicolás Arias. La condena es por el delito de delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido cometido de un hombre a una mujer, mediando violencia de género.
El hecho ocurrió el domingo 27 de octubre del 2019, cerca de las 22:00; en el domicilio de la víctima hasta donde concurrió el acusado protagonizando una fuerte discusión con la mujer y luego con un cuchillo le provocó ocho heridas cortantes, una de las cuales fue en la zona costal, lo que le provocó la muerte.
Los fundamentos de la sentencia se darán a conocer el día 24 de julio, a las 14:00, de acuerdo a lo notificado por el Tribunal de Juicio a las partes.

Alegato de la acusación
La doctora Karina Echazú, abogada querellante, solicitó al Tribunal de Juicio en lo Criminal que Carlos Gustavo López sea condenado a la pena de prisión perpetua por haber quedado comprobado en el juicio oral que es autor del delito de femicidio.
Además, solicitó que la actual prisión preventiva que pesa sobre el acusado se mantenga hasta que la sentencia quede firme, entendiendo que los parámetros tomados en su momento siguen vigentes, como lo son falta de arraigo y porque existe riesgo procesal, debido a la merituación de la pena solicitada.
De acuerdo a ley vigente, la abogada solicitó que se impida que se le pueda conceder la libertad condicional al acusado durante todo el cumplimiento de la condena. Y, por no tener arraigo en la ciudad de Ushuaia, la querella solicitó que López cumpla la condena en la Unidad de Detención de Río Grande, para que evite tomar cualquier tipo de contacto con la familia de la víctima.
A su turno, el fiscal Nicolás Arias coincidió con el pedido de prisión preventiva, entendiendo que Carlos Gustavo López comprendió en todo momento la materialidad del hecho cometido, ya que así lo confesó el mismo, más allá de haber esgrimido en su defensa que después de lo ocurrido no recordaba nada.
El Fiscal indicó que si bien tanto la víctima como el victimario se agredieron mutuamente, no se puede justificar la violencia con la cual López respondió a esa agresión, tomando un cuchillo que él mismo portaba y asestándole a la víctima ocho heridas cortantes, algunas en la cara, otras en el cuello y la que fue fatal, un corte en las costillas.

Alegato de la defensa
En sus alegatos, el defensor Oficial ante el Superior Tribunal de Justicia, doctor Gustavo Ariznabarreta, intentó que el Tribunal de Juicio en lo Criminal no aplique la figura de la violencia de género en este caso, para tratar de morigerar la pena que le pueda ser impuesta.
“No voy a invocar ninguna defensa que excluya la responsabilidad penal de mi defendido”, dijo el doctor Ariznabarreta en su alegato, considerando que el propio López confesó haber dado muerte a Suárez.
Sostuvo que esa parte “no desconoce la gravedad de lo que se está juzgando. No desconoce las implicancias humanas, sociales y familiares que esto produjo” por lo que correspondería “el mayor de los castigos por la propia culpa manifestada” por el imputado; pero no lo solicitado por la parte acusatoria, de prisión perpetua, en su expresión “más rígida”.
El Defensor Oficial dijo que en este caso en particular “correspondería, el mayor de los castigos por la propia culpa manifestada por el imputado”, pero dijo no compartir el pedido de pena que plantearon el Fiscal y la querella; entendiendo que “toda persona presa tiene que tener alguna expectativa de que tenga sentido su vida”.

La querella planteó el “daño causado”

En los alegatos, la abogada Liliana Gavilán planteó el daño causado por Carlos López al producir la muerte de Estela Suárez. En primer término dijo que “dejó a siete hijas e hijos huérfanos, de los cuales son dos menores de edad y uno de ellos vive una situación psicológica muy compleja desde que no pudo ver más a su madre. Uno de los hermanos, de tan solo 22 años, se hizo cargo de estos dos menores”.
“López sabía lo que causaba esta situación, porque durante el debate hemos escuchado que convivió con Estela, en la casa de la 640 Viviendas, durante dos años aproximadamente, donde tuvo oportunidad de conocer a todos los hijos de ella”, recordó la letrada.
La abogada dijo que la víctima “era una mujer trabajadora, único sostén de familia, era una persona muy solidaria. Participaba activamente de un merendero de la ciudad, que hoy lleva su nombre y que ayuda a gente en estado de vulnerabilidad”.
En un tramo de su alegato, la abogada reveló una conversación que tuvo Estela con la pastora de la iglesia donde acudía. Indicando que al hablar de López fue explícita en sus términos, por nombrar algunos, expresaba que se cree Dios. “Si me manda mensaje y no contesto se enoja y no quiere que dedique tiempo a la iglesia. Es muy controlador conmigo”.
Indicó que las veces que Estela le pedía a López que no acudiera a su casa porque quería compartir tiempo con sus hijos, éste también se enojaba.