El acuerdo de partes permitirá que las fábricas electrónicas puedan suspender a sus trabajadores pagando el 70% de los sueldos, mientras dure la medida. El gremio logró, por su parte, que se deje sin efecto el congelamiento salarial y este año se otorgue un 24% de aumento en tres tramos. Las empresas se comprometen a no despedir personal.
RIO GRANDE.- La cámara de empresarios del rubro electrónico, AFARTE, firmó un acuerdo salarial y de condiciones laborales con el consejo directivo nacional de la Unión Obrera Metalúrgica y de las seccionales Río Grande y Ushuaia; lo que por un lado permite descongelar los salarios, que tendrán un incremento del 24% y, a su vez, la posibilidad de producir suspensiones de trabajadores, abonando sólo el 70% de los sueldos mientras dure la medida.
El acuerdo fue firmado en Buenos Aires, contando con la participación del ministro de la Producción y Trabajo de Nación, Dante Sica; la gobernadora Rosana Bertone, el secretario general de la UOM a nivel nacional, Antonio Caló y el presidente de AFARTE, Federico Hellemeyer.
También estuvieron presentes el ministro de Industria Ramiro Caballero y el secretario general de la UOM, seccional Río Grande, Oscar Martínez.
El encuentro en el cual se alcanzó el acuerdo se realizó el miércoles y allí se procedió por un lado a firmar el acuerdo salarial y de condiciones laborales exclusivamente entre patronal y los representantes de los trabajadores y, por otro lado, se rubricó una adenda al acuerdo del 13 de noviembre de 2017 respecto a la competitividad de los productos electrónicos fabricados en Tierra del Fuego.
Salarios
El acuerdo entre la UOM y AFARTE establece:
-Paz social, garantizando los puestos laborales hasta el 30 de junio de 2020.
-Un incremento del 24% en paritarias de este año para los trabajadores industriales en tres etapas: 15% en marzo; 4% en julio; y un 5% en septiembre.
-Se garantizan 140 horas mensuales para los trabajadores.
-De acuerdo a las necesidades de producción se habilitan suspensiones al 70%, pero con el pago del 100% de obra social y aportes sindicales.
Adenda
Por otro lado, se firmó una adenda al convenio de competitividad del 13 de noviembre de 2017 entre la Nación, la provincia de Tierra del Fuego, la UOM y las empresas electrónicas radicadas en Tierra del Fuego. La adenda reconoce que:
-La provincia logró la convergencia de precios con los países limítrofes.
-La industria fueguina tiene una producción industrial de productos de primer nivel internacional.
-Los productos producidos en Tierra del Fuego son competitivos y de alta calidad.
“Vamos a cuidar cada uno de los puestos de trabajo”
La gobernadora Rosana Bertone suscribió la adenda al convenio firmado el 13 de noviembre del 2017 que protege los trabajos industriales de la provincia, en el marco de la crisis que atraviesa el sector a nivel nacional, producto de la caída de la demanda interna y del nivel de actividad económica.
Bertone destacó que “este acuerdo tiene como principal objetivo cuidar cada uno de los puestos de trabajo que tenemos en la provincia. Desde el Gobierno provincial venimos trabajando con cada uno de los actores para alcanzar estos consensos. No ha sido un trabajo fácil, pero no nos vamos a rendir nunca y vamos a cuidar a nuestros trabajadores y a nuestra industria”.
Expresó que “como lo he dicho siempre, voy a tocar todas las puertas que sean necesarias para encontrar soluciones. Los dirigentes tenemos que trabajar para encontrar respuestas, no para hacer diagnósticos de la realidad”.
En tanto, el ministro de Industria, Ramiro Caballero, dijo que “es positiva la adenda alcanzada ya que la Nación reconoce los logros que obtuvimos en materia de competitividad. La provincia demostró que está en óptimos niveles de calidad y de precios”.
Indicó que “tenemos el compromiso desde el Gobierno provincial de contener la crisis y de hacer esfuerzo compartidos entre todos los actores. Construir consensos implica que cada uno tiene que hacer un esfuerzo y que todos tenemos que comprometernos a cumplirlos”.
Sostuvo que “desde la provincia seguiremos realizando un control muy exigente para que los trabajadores tengan la garantía de que sus puestos laborales van a ser cuidados”.