El presidente Alberto Fernández reconoció ayer que el Gobierno enfrenta «momentos complejos» y que debe «ajustar algunos números de las cuentas públicas», aunque aclaró que «eso no se va a hacer a costas de parar la obra pública y la vivienda».
BUENOS AIRES (NA).- «Sé que son momentos complejos, que tenemos que ajustar algunos números de las cuentas públicas, pero eso no se va a hacer a costas de parar la obra pública y la vivienda, porque los argentinos necesitan caminos y viviendas», sostuvo el mandatario.
A su vez, destacó los planes de obra pública que lleva adelante el Gobierno y remarcó que es «inversión que le hace bien a la gente».
«La obra pública va a ser motor de la economía», subrayó Fernández.
«Somos distintos, somos diferentes, y queremos ser distintos y diferentes. Hemos llegado hasta aquí para que la Argentina recupere la dignidad, el trabajo, la producción, la educación y la salud pública. Y aunque algunos nos desalientes y quieran tirar abajo el ánimo ciudadano, vamos a seguir mostrando en quién pensamos nosotros, y en quienes piensan los otros», expresó el mandatario en el acto de anuncio del Plan Argentina Grande.
Continuando, Fernández rechazó la frase que sostiene que «todos los políticos son iguales», y profundizó la diferenciación entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio: «Algunos creemos en una sociedad justa, igualitaria y soberana y otros creen en una sociedad claudicante, que solo tiene amparos para una parte de la Argentina y deja a la intemperie a lo otra mitad, y nosotros no estamos entre estos últimos», argumentó.
«Es lo que pasa cuando uno prioriza el desarrollo y lo que pasa cuando alguien prioriza otras cosas», aclaró. Por último, Fernández planteó: «Quiénes nos critican: los que decían qué tristeza caer en la universidad pública o los que nos decían para qué abren más universidades si los hijos de los pobres no van a poder estudiar».