Casa Museo María Elena Walsh en su 1º aniversario

Ubicada en Villa Sarmiento, el museo, que fue la vivienda de la artista, busca garantizar el acceso a la cultura y la difusión su obra.

BUENOS AIRES.- La Casa Museo María Elena Walsh, ubicada en Villa Sarmiento, partido de Morón, cumplió su primer aniversario. El museo cuenta con objetos personales, fotos y manuscritos que narran la vida y obra de la poetisa y escritora.

“Había una vez una casa… muy grande, con jardín, patio, árboles frutales, gallinero, perro, gato, canarios, tortuga, bicicletas, libros y pianos”, recordaba María Elena de ese hogar ubicado en Morón, en el que nació y vivió junto a sus padres y hermanos durante trece años. Esa casa, que conserva el jacarandá que inspiró la canción, fue el principio de todo: de una imaginación fértil, de las primeras travesuras, de la emoción por los sabores de las comidas, de aprender los “deber ser” y poner en práctica las rebeldías.

Varios pasajes de su infancia en esa casa aparecen mencionados en sus cuentos, memorias y entrevistas.

Una casa natal de por sí encierra un mundo entero, pero María Elena Walsh habitó en un universo infinito y de eso nos habla esta Casa Museo.

Con el objetivo de garantizar el acceso a la cultura y de difundir la obra de la artista, el Municipio de Morón adquirió la casa natal para ponerla en valor en articulación con el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y el Ministerio de Cultura de la Nación en 2023. Recordamos que Maribel García es museóloga y cuentacuentos y junto a un incansable equipo de trabajo estuvo a cargo de la museografía de la Casa Museo María Elena Walsh que abrió sus puertas el 17 de julio de 2023.

https://www.quepasaweb.com.ar/moron-avanzan-las-tareas-para-restaurar-la-casa-natal-de-maria-elena-walsh/

Desde entonces se realizan visitas guiadas, talleres, juegos, actividades para todas las edades, además de exposiciones de arte, música y literatura. Se encuentra abierta de miércoles a viernes de 11:00 a 18:00 y sábados y domingos de 11:00 a 19:00.

Cuando termina la visita, uno puede levantar un teléfono antiguo que hay en la cocina y puede escuchar ese “gracias” a María Elena por todo lo que nos dio. Seguramente sentiremos que ese objeto y ese agradecimiento es muy emblemático.

Cada rincón invita a los adultos a recordar y a los niños a descubrir; la imagen muestra el amplio salón comedor de la casa.

La autora de Manuelita

Cuenta que ella sentía que había tres María Elena: por la mañana la que andaba en mameluco y zapatillas en una época en la que las niñas andaban en zapatos todo el día, y se subía arriba de los árboles y jugaba a las bolitas; por la tarde, cuando su mamá le ponía vestido y le enrulaba el pelo al estilo Shirley Temple y la ponía en vereda-vidriera para que todos la vieran; y durante la noche cuando se acostaba y veía que había cuatro virgencitas alrededor de ella cantando en un micrófono rombo y ella pensaba que cuando fuera grande iba a ser hombre y usar un sombrero mexicano azul. Tan inteligentes, tan graciosas y tan hermosas las formas de decir que tenía que por eso las debemos conservar, para que no se perdiera ese espíritu de María Elena niña.

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