Pocas veces se vivió un silencio tan doloroso. Previo al inicio de la segunda final Luz y Fuerza y Camioneros se reunieron en mitad de cancha para despedir a Indiana Abdala, la joven de tan solo 20 años que falleció la semana pasada.
RIO GRANDE.- Jamás en la historia de esta disciplina el silencio en un estadio deportivo fue tan doloroso; sin dudas que caló hondo en los corazones de las casi 2.000 almas que se acercaron a la Fortaleza Verde a seguir a sus equipos; aún nadie puede creer lo sucedido y entendieron que el dolor de su madre y de su familia merecía, por lo menos, el respeto absoluto de una cancha de futsal, la cual tantas veces la corrieron sus hermanos Jeremías y Tomás.
Ella, antes de partir a Córdoba para continuar con sus estudios universitarios, vistió los colores de ADEFU, y Román Andrade, hoy en el conjunto Eléctrico, supo ser el capitán del Naranja cuando ella defendía esos colores, y fue el encargado de enarbolar su pequeña camiseta con la 10 en ella y el silencio se rompió con un fuerte y sentido aplauso de todos los presentes.
El Sureño se quiere plegar a este adiós, quiere abrazar con el corazón a la familia Abdala y Macías. Vuela alto Indi.