El gigante abandonado que impacta en el paisaje. La estructura de lo que fuera el Eolo de Lago Fagnano permanece herrumbrada y abandonada a su suerte, mientras el progreso, con iluminación led mediante, se impone para atraer el turismo.
RIO GRANDE.- La cabecera del Lago Fagnano es uno de los lugares más preciados por el turismo, sean extranjeros como los residentes de la isla, para disfrutar del paisaje, pero éste contrasta con una vieja estructura quemada y oxidada que se ha prometido desmantelar pero, pasan los años y nada ocurre.
Se trata del edificio donde funcionó una estación meteorológica hasta que hace once años el fuego la convirtió en chatarra. Desde entonces hubo muchas promesas de recuperar el lugar, pero todas quedaron en palabras y nada en hechos concretos.
Pero, además del edificio de lo que era el Eolo, se suman otras estructuras abandonadas y chatarra colocadas en la zona que afean aún más ese espacio recreativo.
El Sureño reconstruye en ésta nota lo que existía en ese lugar, porque muchos lugareños nuevos y los turistas lo desconocen.
Antecedentes
En octubre de 1968 una comisión de estudios francesa visitó Argentina para efectuar un relevamiento y trazado de planos con vistas a la realización de un proyecto binacional llamado EOLO, que involucraría el lanzamiento desde tres bases en la Argentina, de pequeños globos de superpresión los cuales serían interrogados por un satélite durante su vuelo.
El proyecto tenía por objeto determinar con mayor exactitud la circulación atmosférica en el hemisferio sur. La meteorología global estudia la circulación atmosférica (vientos, su dirección, su fuerza), como un solo conjunto, y aplica sus conclusiones a casos particulares.
En 1969, el Eolo para la Argentina fue obra de CNES (Centre National d’Etudes Spatiales), CNRS (Centre National de Recherches Spatiales), de Francia, y CNIE (Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales), que junto con el Servicio Meteorológico Nacional dependían de la Fuerza Aérea Argentina. Además de la NASA, había otras agencias interesadas en los primeros pasos del Eolo. Una de ellas es GARP (Global Air Research Project).
Eolo Mendoza, construida en el aeroparque provincial, fue la primera de las tres estaciones consolidadas. Las otras dos se establecieron en el Aeropuerto de la Provincia del Neuquén y en Lago Fagnano (Tierra del Fuego), respectivamente. La operación de las mismas estuvo a cargo del Centre National d’Etudes Espatiales (CNES) de Francia y la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE) de Argentina.
La base de lanzamiento era una estructura prefabricada, construida sobre una armadura transportable bajo diseño de la empresa francesa SONECTRO. Asimismo, por fuera de la estructura se instalaban cuatro deflectores de viento para facilitar las tareas de lanzamiento. Dadas las características de los materiales, las estaciones fueron levantadas con suma rapidez.
Finalizado el proyecto, el CNES se retiró de las estaciones construidas, las que quedaron bajo total administración del comando de Regiones Aéreas de la Fuerza Aérea Argentina. La Estación Meteorológica de superficie de Tolhuin que funcionó desde 1969 en el Eolo, fue trasladada en 1989 al edificio de la Comuna de esa localidad.
Paso del tiempo
Con el transcurso del tiempo el Eolo en la cabecera del Lago Fagnano se fue deteriorando y pasó por varios usos entre un abandono y otro. Su uso fue autorizado a la Fundación Camino de Regreso de recuperación de jóvenes drogadictos y luego al Cuartel de Bomberos Voluntarios. Durante ese período fue recuperado y mejorado parcialmente, hasta su abandono definitivo y destrucción por un incendio.
El incendio
Ocurrido el 13 de enero del 2008, en el devastador incendio dos dotaciones de Bomberos Voluntarios de Tolhuin y una del Cuartel Central Ushuaia lucharon contra las llamas desde las 2:30 y durante toda la noche, sin poder evitar que se consumiera todo el edificio.
En aquella oportunidad, dos bomberos fueron atropellados por un turista que, obnubilado por la magnitud del siniestro, no los vio.
En mayo de 2017, el intendente Claudio Queno anunció que el histórico edificio del Eolo sería demolido para construir en su lugar una pileta de natación. «Ya tenemos el permiso de la Fuerza Aérea Argentina, propietaria del edificio, para demolerlo» dijo en aquél entonces. Pasaron los años, pero nada ha cambiado.