El Gobierno endosó los remedios gratuitos de PAMI a la canasta de los jubilados

El recorte de beneficios y la facturación de los laboratorios explican que el gasto en el insumo vital de la tercera edad ocupe 5 puntos más que hace dos años. En el último año, PAMI amplió los remedios de venta libre (sin descuento) y redujo los porcentajes de descuento sobre los medicamentos recetados.

BUENOS AIRES (NA).- Los medicamentos pasaron a ocupar el 21,6%% de la canasta básica de un jubilado, cuando hace dos años representaban el 17%, consecuencia directa del recorte de los beneficios de PAMI que lleva a cabo el Gobierno de Javier Milei.

El valor ponderado de los remedios en la canasta básica de los jubilados, en el mismo lapso, creció un 647% que contrasta con el incremento aplicado a los haberes mínimos del 495%.

La plataforma Gerontovida calcula que el gasto en el insumo vital para los adultos mayores, que es la salud, se fue de $108.717 estimado hace un año, a $260.245.

La canasta básica de los jubilados aumentó 75,2% entre abril de 2025 y el mismo mes de 2024, algo por encima del IPC del INDEC, pero la ponderación de los medicamentos de diferentes patologías, considerando el descuento que se realiza en las farmacias, saltó a casi el doble.

En el último año, PAMI amplió los remedios de venta libre (sin descuento) y redujo los porcentajes de descuento sobre los medicamentos recetados.

De este modo, el presupuesto de farmacia de un jubilado, que el año pasado representaba 16% de la canasta, ahora se fue al 21% y pasó a equiparar lo que se lleva su alimentación, cuando antes ocupaba algo menos que la mitad.

El director del Centro de Profesionales Farmacéuticos (CEPROFAR), Rubén Sajem, había dado una idea cuando el ajuste en PAMI recién tomaba forma: la merma de recetas había alcanzado al 15% entre agosto de 2023 y agosto de 2024.

Interpretó: «Esto significa que muchos argentinos no están comprando los medicamentos que necesitan, especialmente los recetados a través de programas como PAMI, que han visto una disminución significativa en las compras debido a la pérdida de gratuidad».

Excepciones endurecidas

El Gobierno endureció los trámites para que fuera mantenida la entrega de los remedios con cobertura del ciento por ciento, y se enmarañaron en complicaciones burocráticas: el llenado de un formulario online previo a la concurrencia personal a las oficinas con DNI y carnet.

Inclusive se exige a personas mayores desplazarse a las delegaciones y completar un formulario extra, con recetas electrónicas del médico de cabecera o especialista, cuando necesitan las 5 recetas antes gratuitas, que ahora quedaron en 4.

Y finalmente queda en ANSES verificar que para recibir el subsidio no tengan con bienes como un auto de menos de diez años de antigüedad.

«El jubilado que tiene un coche, lo necesita para trabajar o para movilizarse», replica el defensor de la Tercera Edad, Eugenio Semino.

Y advierte: «El problema es que los funcionarios no ven lo que pasa del otro lado del mostrador y no ven la problemática de aquel que la sufre».

Señaló que el puñado de laboratorios que controla las patentes medicinales son los que fijan los precios de referencia en el mercado, a lo que agrega que la influencia que ejercen en las prescripciones médicas favorecen medicamentos más costosos.

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