El Sindicato de Camioneros, la
Unión Obrera Metalúrgica, la Asociación Bancaria, la Unión
Tranviarios Automotor y el Sindicato Unificado de Trabajadores de la
Educación Fueguina garantizaron el éxito de la medida de fuerza
convocada por la Confederación General del Trabajo. Todos los
sectores gremiales coincidieron en las críticas al Gobierno nacional
por los ajustes que golpean al salario de los trabajadores fueguinos.
RIO GRANDE.- La medida de fuerza convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) y el Frente Sindical nacional que lidera Hugo Moyano tuvo fuerte repercusión en toda la provincia y principalmente en Río Grande, donde la ciudad lució durante gran parte del día casi como si se tratara de una jornada dominical.
Es que el éxito de la
convocatoria estuvo garantizado por el nivel total de acatamiento de
parte del Sindicato de Camioneros, de la Unión Obrera Metalúrgica
(UOM) y del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación
Fueguina (SUTEF) que, si bien no brindó datos oficiales sobre la
adhesión a la medida de fuerza, varios de sus dirigentes se
mostraron más que satisfechos por la ausencia de los docentes en las
aulas de la ciudad.
A ello es necesario sumarle la adhesión del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) que dejó a la ciudad sin expendio de combustible en las estaciones de servicio de YPF y Axion y el total acatamiento de la medida por parte de la Asociación Bancaria, que mantuvo cerradas todas las sucursales de las entidades públicas y privadas.
Otro sector que se plegó
masivamente fue el de los choferes de taxis agrupados en el Sindicato
Único de Peones de Taxis (SUPETAX). Prácticamente no se vieron
taxis circulando por las calles de Río Grande. Si a ello le sumamos
la ausencia de colectivos de CityBus, a raíz del acatamiento de
parte de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), los pocos vehículos
que circularon en la ciudad eran de particulares.
Dos sectores tuvieron acatamiento dispar: los gastronómicos y los mercantiles. La Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA) ya había avisado que dejaba librada a la voluntad de sus afiliados la decisión de sumarse y eso quedó evidenciado en bares, confiterías y restaurantes que trabajaron con normalidad.
Lo mismo sucedió con el
Centro Empleados de Comercio (CEC). Muchos comercios de la ciudad
abrieron sus puertas, otros no trabajaron y los supermercados,
finalmente, pudieron atender al público dado que por la situación
conflictiva que se vive tanto en La Anónima como en Carrefour, el
gremio mercantil decidió no realizar piquetes para evitar
represalias con los trabajadores.
Por último, en el ámbito público, la adhesión a la medida también tuvo sus altos y bajos. En el ámbito del Municipio de Río Grande los trabajadores nucleados en el Sindicato de Trabajadores de Obras Sanitarias (SITOS) la adhesión fue total, como así también en el ámbito nacional, donde ANSES y AFIP trabajaron de manera irregular.
La medida de fuerza nacional también repercutió fuerte en el ámbito del Concejo Deliberante. Por el paro, los ediles decidieron aplazar la sesión ordinaria de este mes y la misma se llevará a cabo hoy desde el mediodía.