La escalada de gestos desmalvinizadores que se observan desde el Ejecutivo nacional hicieron prender una luz de alarma en el Gobierno legítimo sobre las Islas Malvinas. Así, la gobernadora Rosana Bertone quiere que sea el Congreso nacional el que determine y apruebe posibles acuerdos de Macri con el gobierno de Gran Bretaña.
USHUAIA.- El Congreso de la Nación deberá debatir y aprobar todo acuerdo que el Gobierno nacional decida hacer con el Reino Unido, en caso de ser aprobado un proyecto de ley que decidió presentar la gobernadora Rosana Bertone al advertir el avance que existe del Gobierno nacional en el acercamiento al gobierno de Gran Bretaña y las acciones de desmalvinización que van en escalada.
El proyecto dice que “todo instrumento jurídico internacional que establezca derechos y obligaciones, sin importar su denominación particular, cuyo objeto y fin involucre directamente a las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, deberá contar con la aprobación del Congreso de la Nación”.
La iniciativa legal -que presentará la Provincia en el Congreso de la Nación- fue argumentada en el artículo 75, inciso 22, de la Constitución Nacional. Ayer, la gobernadora Rosana Bertone hizo el anuncio oficial de esta iniciativa en un encuentro en Casa de Gobierno, en la que estuvo acompañada por el secretario de Representación Oficial para la Cuestión Malvinas Jorge Argüello, el senador nacional por Tierra del Fuego José “Nato” Ojeda, excombatientes de Malvinas, el intendente Claudio Queno (Tolhuin), el jefe de Gabinete Oscar Souto (Ushuaia); algunos legisladores, entre ellos se destacó la presencia de los representantes de Cambiemos, Liliana Martínez Allende y Pablo Blanco. También estuvo presente el juez del Superior Tribunal de Justicia, Gonzalo Sagastume.
Al hacer el anuncio, Bertone dijo que Malvinas “se trata de un tema que nos ocupa y preocupa a toda la Provincia” y recordó que en su momento “tuvimos un acuerdo en la designación de Jorge Arguello para realizar un trabajo orientado a mejorar nuestra posición con respecto a la relación con la Cancillería argentina, cosa que estamos realizando”.
Informó que “Jorge me ha planteado una idea que queremos compartir, para ver si, de común acuerdo, podemos desde la Provincia de Tierra del Fuego seguir fijando una verdadera política de estado respecto a Malvinas”.
“No creo que tengamos que hacer de esta causa ninguna cuestión partidaria”, manifestó la titular del Poder Ejecutivo Provincial, más allá de que “tampoco me parecen prudentes las expresiones que se han realizado” porque “no creo que un tuit pueda mejorar la posición desde el punto de vista legal, de lo que nosotros como provincia tenemos que plantear”.
Señaló la necesidad de “avanzar en algo superador, aunque dispuestos a escuchar las propuestas y a trabajar en conjunto con los aportes que todos pueden hacer, y que serán muy bienvenidos”.
Consensos necesarios
“Nosotros, después de la guerra, hemos venido funcionando como país con algo que se denomina acuerdos simplificados, ejecutivos”, con los que “los presidentes han acordado lo que les ha parecido que era lo más correcto”, señaló Arguello.
El Secretario de Representación Oficial para la Cuestión Malvinas observó, no obstante, que “eso no es correcto, porque si Malvinas es una ‘cuestión de estado’ debe tener alto nivel de consenso, y eso lo debe ir a buscar el Presidente, cualquiera sea quien ejerce la Primera Magistratura de la Nación”.
“Antes de acordar nada con los británicos (el titular del Poder Ejecutivo Nacional) debe ir a buscar consenso a donde están los representantes del pueblo, es decir en las dos cámaras del Congreso de la Nación”, sostuvo el funcionario, quien lamentó que “esto que parece obvio no se ha hecho desde 1982”.
En virtud de ello, dijo, “la Provincia está tomando el liderazgo y creo que este proyecto va a marcar un hito en la negociación bilateral con el Reino Unido de Gran Bretaña sobre la disputa de soberanía”.
Argüello consideró que “es muy importante que todos los sectores políticos sean parte de esto, porque es una movida que es para bien de todos”.
“Lo que pretendemos es que se abra la discusión”, subrayó, y observó que “si los acuerdos bilaterales se celebran sin consulta y sin el acuerdo de las cámaras del Congreso, entonces estamos en una situación complicada; pero se si abre la discusión a los representantes de las provincias y del pueblo, entonces habrá que ceñirse al resultado de la consulta”.
Además advirtió que “si nosotros no llenamos de consensos serios y patrióticos la cuestión Malvinas no vamos a poder avanzar en la negociación bilateral, que es lo que nos manda la Organización de las Naciones Unidas”.
Remarcó que “en política internacional, cuando un país que está en disputa con otro muestra altos niveles de consenso doméstico mejora su posición”.