El abogado Francisco Ibarra asumió la defensa de uno de los médicos que quedó imputado en una causa por presunta mala praxis, por la muerte de un paciente en el Sanatorio Fueguino y una de las primeras medidas que pidió al juez del caso, es que sea apartada la fiscal Laura Urquiza, por existir conflicto de intereses.
RÍO GRANDE.- “Entiendo que la doctora Urquiza no puede actuar porque tiene un vínculo de pareja con el abogado que representa una de las querellas”, dijo Ibarra, en relación que el abogado José Luis Alvarez representa a la familia del paciente fallecido: Víctor Marcelo Fernández.
Cabe recordar que apenas denunciado el caso por la familia de Fernández, el 18 de octubre, la propia fiscal Laura Urquiza se negó a intervenir en la causa, actitud que dilató la persecución del Ministerio Público Fiscal y que le valió a la funcionaria el inicio de un sumario administrativo y, además, una denuncia penal de otro de los abogados querellantes, el Dr. Francisco Giménez, representante de la esposa del fallecido.
Sin embargo, desde la semana pasada, la fiscal Laura Urquiza decidió tomar la causa, esto a pesar que debió excusarse de actuar, porque ella misma había advertido, públicamente, que por su vinculación de pareja con el Dr. Alvarez, no podía estar a cargo de la acusación. Sin embargo, su conducta fue otra.
Cabe indicar que en el caso de la presunta mal praxis ocurrida en el Sanatorio Fueguino; fueron notificados de Derechos y Garantías tres médicos que atendieron a Fernández, a un enfermero y a un anestesia que no está en Río Grande, por encontrarse fuera de la provincia.
En las próximas horas se espera un pronunciamiento del juez de Instrucción, Raúl Sahade, respecto al pedido de recusación de la fiscal Laura Urquiza, una funcionaria que suma un nuevo antecedente que erosiva la mala imagen que la ciudadanía tiene del Poder Judicial.