Una nueva marcha de jubilados se desarrolló ayer a la tarde en las inmediaciones del Congreso de la Nación, con un fuerte operativo de seguridad implementado por las fuerzas federales. Los jubilados marchan para protestar contra las restricciones en el acceso a medicamentos gratuitos a través del PAMI y el vencimiento de la moratoria previsional.
BUENOS AIRES.- En el transcurso de la marcha se escucharon muchos cánticos e insultos hacia el Presidente, Javier Milei, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Los efectivos se abroquelaron formando rígidos cordones para evitar que la manifestación interrumpa el tránsito. Se desplazaron motos para despejar las calles y con firmeza los uniformados le exigieron a cada persona que se mantengan en las veredas.
En el medio de la protesta, un periodista debió ser asistido por el SAME.
Pasadas las 17, fueron llegando organizaciones políticas de izquierda que se hicieron presente en apoyo a los manifestantes y también se han sumado docentes y miembros de la universidad de las Madres de Plaza de Mayo.
En esta oportunidad, las fuerzas de seguridad mantuvieron un mayor número de efectivos que de manifestantes, con el objetivo de evitar bloqueos en la zona y cortes de calle. Algo que llamó la atención fue que a diferencia de semanas anteriores, las vallas se encuentran solamente frente al Congreso.
Los jubilados marchan para protestar contra las restricciones en el acceso a medicamentos gratuitos a través del PAMI y el vencimiento de la moratoria previsional.
Pasadas las 18, mientras los jubilados rodeaban el Congreso, se produjeron las primeras tensiones de la tarde, cuando se cortó por completo la calle.
Los manifestantes bajaron a la calle mientras eran contenidos por efectivos de Gendarmería y la PSA. El enfrentamiento duró entre 15 y 20 minutos, con efectivos de infantería que quisieron detener a las columnas que venían marchando desde la zona de diputados y otra que provenía desde el senado, donde hubo revoleo de palos por parte de los manifestantes.
Al tratar de bajar de la vereda para hacer el “semaforazo”, con el que finaliza habitualmente la manifestación, se dieron los empujones entre los grupos de manifestantes y las fuerzas de seguridad.
Otro de los puntos de conflicto fue la intersección entre Av. Rivadavia y Callao, allí se aprestaron los agentes de la policía motorizada, quienes cargaron con los machetes y gas pimienta para despejar la zona.
Esta ya habitual manifestación continuará el próximo miércoles con la participación de la Confederación General del Trabajo (CGT), que se sumará a la movilización de los jubilados.