«La Antártida es para la Argentina un continente estratégico», subrayó Aguad, al tiempo que destacó el trabajo conjunto entre el Ministerio de Defensa, la Cancillería y las tres Fuerzas Armadas para mantener ininterrumpidamente la presencia nacional en ese territorio. Al hablar del submarino, el Ministro de Defensa dijo que «esta tragedia nos enluta a todos y ha calado muy hondo en las autoridades y toda la sociedad».
BUENOS AIRES (NA).- El rompehielos ARA Almirante Irízar inició, tras diez años de inactividad y con un homenaje a los 44 tripulantes del ARA San Juan, su periplo hacia el continente blanco en el marco de la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2017-2018.
La ceremonia de zarpada estuvo encabezada por el ministro de Defensa, Oscar Aguad, y el canciller Jorge Faurie, quienes en sus discursos recordaron a los «44 tripulantes del submarino ARA San Juan a más de un mes de su desaparición».
«Esta tragedia nos enluta a todos y ha calado muy hondo en las autoridades y toda la sociedad», pronunció Aguad en la Dársena E del Puerto de Buenos Aires.
Allí también brindó un reconocimiento a todas las familias de los submarinistas: «Ellos estaban cumpliendo con una misión táctica fundamental para nuestro país», señaló.
«La Antártida es para la Argentina un continente estratégico», subrayó Aguad, al tiempo que destacó el trabajo conjunto entre el Ministerio de Defensa, la Cancillería y las tres Fuerzas Armadas para mantener ininterrumpidamente la presencia nacional en ese territorio.
«Ustedes van a demostrar qué se puede hacer con gente argentina, con barcos argentinos y mano de obra argentina. Con su tarea contribuyen al desarrollo científico y tecnológico de la humanidad», enfatizó el ministro ante los hombres y mujeres embarcados.
Al promediar el acto, Aguad y Faurie recorrieron el buque y saludaron a la tripulación, que colabora junto a otros medios aéreos y navales con las actividades de relevamiento de las dotaciones, abastecimiento de las trece bases nacionales permanentes y transitorias, repliegue de residuos, además de brindar apoyo logístico a las actividades científicas.
«Hoy es un día particularmente simbólico porque vuelve a la actividad el rompehielos Almirante Irízar y para todos los argentinos es la nave insignia de la presencia argentina en la Antártida. Estamos muy orgullosos de que ustedes puedan regresar al mar», aseguró Faurie frente a la tripulación del emblemático buque.
El canciller explicó que la Argentina «va a llevar adelante 47 proyectos científicos coordinados por el Instituto Antártico Argentino que depende de la Cancillería, y que junto a la Dirección Nacional del Antártico y la Dirección Nacional de Política Exterior Antártica son los tres brazos que llevan adelante nuestra presencia» en el continente blanco.
«En un momento como este debemos recordar a los 44 compatriotas del Submarino ARA San Juan porque representan el coraje y la defensa de nuestro intereses en nuestro mar continental, así como lo harán ustedes ahora», afirmó.
El Irízar lleva a bordo a científicos y técnicos del Instituto Antártico Argentino y la Dirección Nacional del Antártico, al personal logístico de las Fuerzas Armadas, a dotaciones de Bases antárticas argentinas y a científicos y técnicos extranjeros de países y organismos con los que la Argentina desarrolla cooperación antártica.
Asimismo transporta carga e insumos para abastecer a las Bases y para facilitar las investigaciones científicas de la Argentina en la Antártida: los buques que ya partieron llevaron combustibles en tambores, alimentos, herramientas y diversos equipos, que embarcaron los días previos a su zarpada en el puerto metropolitano.
Está previsto que en la primera etapa de su misión en aguas antárticas el Irízar cumpla con el reabastecimiento de combustible en las bases Esperanza, Marambio, Petrel y Orcadas, para luego continuar su navegación hacia la base Belgrano 2, la más austral del país.
Allí se relevará el personal que cumplió funciones durante un año, con el apoyo de dos helicópteros Sea King que se encuentran embarcados.
Desde esta base el rompehielos retornará al puerto de Ushuaia para reabastecerse con insumos que serán trasladados en una segunda instancia hacia Marambio y San Martín.
Esta embarcación insignia de la República Argentina al mando del capitán de fragata Maximiliano Mangiaterra se sumó a la Campaña Antártica de Verano número 114 luego del exhaustivo proceso de reparación y modernización en el Complejo Industrial y Naval Argentino (CINAR), con motivo del incendio sufrido en 2007.
Se trata de una pieza fundamental para desarrollar la misión con recursos propios, sin tener que acudir a embarcaciones extranjeras.
Además del ARA Almirante Irízar se encuentran desplegados el aviso ARA Estrecho de San Carlos, el buque de transporte ARA Canal Beagle y el hidrográfico ARA Puerto Deseado; junto a los aviones Hércules C-130, el Twin Otter y los helicópteros MI 17 y Bell 212, se informó oficialmente.
La Campaña Antártica de Verano 2017-2018 comenzó el pasado 18 de diciembre y se extenderá durante 120 días bajo la coordinación y responsabilidad del Comando Operacional de las Fuerzas Armadas, dependiente del Estado Mayor Conjunto, coordinado por el general de división Carlos Pérez Aquino.
Acompañaron al ministro Aguad el secretario de Estrategia y Asuntos militares, Horacio Chighizola; la secretaria de Servicios Logísticos para la Defensa y Coordinación Militar en Emergencias, Graciela Villata; el presidente de Tandanor, Jorge Arosa; junto al jefe del Estado Mayor Conjunto de las FFAA, teniente general VGM Bari del Valle Sosa, y los titulares del Ejército, teniente general Diego Suñer, de la Fuerza Aérea, brigadier general VGM Enrique Amrein, y el interino de la Armada, vicealmirante José Luis Villán.