La Ley 19.640, corazón del desarrollo de Tierra del Fuego, ha quedado nuevamente en la mira y esta vez probablemente no sea algo pasajero.
USHUAIA (Por Rosana Bertone).- Pudimos, hace pocas semanas, salir airosos del debate parlamentario por el presupuesto 2023 e incluso introducir algunas mejoras con la expectativa de que sean aprobadas por el Senado, pero no podemos bajar la guardia.
Frente a las dificultades económicas que atraviesa nuestro país, endeudado ahora con el Fondo Monetario Internacional que, lamentablemente, vuelve a tener margen para monitorear nuestra política económica en virtud de los préstamos irresponsablemente tomados por el macrismo, el foco se ha vuelto a poner en nuestra Tierra del Fuego. Se cuestiona una política de Estado que fue exitosa y que aún sigue siendo muy necesaria.
«Toda política que no esté en línea con la defensa de la 19.640 es errada» Rosana Bertone
Han emergido además en nuestro país, con creciente apoyo social, propuestas políticas basadas en la libertad de mercado y la ausencia total del Estado, único garante para evitar la excesiva concentración de la riqueza, proteger los derechos de los trabajadores y lograr un desarrollo federal equilibrado con eje en la defensa de la soberanía territorial.
Este nuevo escenario político, aún en desarrollo, es mucho más delicado para nuestra provincia que el de otros momentos históricos en que nuestro régimen también fue criticado.
Los dirigentes políticos debemos estar a la altura de este momento y poder leer todos los riesgos que se avecinan.
Para defender la 19.640 ya no alcanzan los tuits ni declaraciones altisonantes en los medios de comunicación. Se necesita una gestión provincial seria y mucha responsabilidad de todos.
El gran desafío de los próximos 5 o 10 años para Tierra del Fuego será la defensa y consolidación de la 19.640, y para ello todas las políticas públicas provinciales deben ser acordes con ese objetivo. Y no me refiero sólo a las políticas industriales y productivas. Todas las decisiones de gestión, todas las leyes, todos los programas, en fin, la política pública en todos los niveles y poderes del Estado fueguino deben ser consistentes con ese objetivo: la defensa de la Ley 19.640.
A nuestro régimen lo defendemos todos los fueguinos y fueguinas, pero al sostenerse en una ley nacional necesitamos de alianzas fuertes y sustentables también fuera de nuestra provincia.
Ninguna política debería atentar contra esa posibilidad de construir alianzas.
Por eso quiero llamar a la prudencia a toda la dirigencia fueguina, para que podamos construir un acuerdo básico de defensa de la 19.640.
Para que todas las leyes y políticas ayuden a eso, y para que también los debates provinciales se den donde se tengan que dar, evitando exponer en escenarios nacionales situaciones que también nos hacen mucho daño.