Un grupo tomó la Delegación de Gobierno

Fueron desalojadas el viernes por la noche, tras hacerse presente el juez Daniel Césari Hernández. Solicitaban una reunión con las autoridades como miembros de la comunidad selk´nam. Más tarde realizaron desmanes en el Centro Cultural de la calle Ameghino y amenazaron de muerte a un hombre que vive allí.

Las personas que se congregaron en la Delegación.

RÍO GRANDE.- Unas doce personas, en su mayoría jóvenes, que se identificaron como miembros de la comunidad selk´nam, tomaron la sede de la Delegación de Gobierno solicitando una reunión con autoridades provinciales. Los manifestantes integrarían un grupo disidente de la comunidad indígena, que rechaza a la actual dirigencia comunitaria y que pedía la renuncia de la secretaria de Pueblos Originarios, Vanina Ojeda.
Tras varias horas de permanencia en el exterior del edificio provincial, los manifestantes ingresaron al edificio, de donde fueron desalojados cerca de las 22:00, tras la llegada de una comitiva judicial encabezada por el Dr. Daniel Césari Hernández, que los convenció de retirarse antes de que se les iniciara una causa penal.
Poco después, cerca de la medianoche, los manifestantes se dirigieron al edificio del Centro Cultural Rafaela Ishton, de calle Ameghino 712, donde realizaron desmanes y amenazaron de muerte al docente e historiador Miguel Pantoja, quien vive en ese lugar y pertenece al pueblo selk´nam.
Por su parte, la Comunidad Rafaela Ishton dio a conocer su repudio a la toma de la Delegación de Gobierno mediante un comunicado y vinculó el hecho con la aparición de un sello de ganado a nombre de la comunidad cuya existencia se desconocía y que fue denunciado esta semana a las autoridades de gobierno, por los ancianos de la comunidad selk´nam.
“La Comunidad Rafaela Ishton repudia el accionar de un grupo de personas que, invocando a nuestro pueblo, pidió la renuncia de la secretaria de Pueblos Originarios Vanina Ojeda, hermana de nuestra comunidad, a quien se le reprocha iniciar las gestiones para proveer de energía eléctrica a nuestro territorio comunitario, un reclamo iniciado por el Consejo de Ancianos en 2008 y que ningún otro gobierno había intentado resolver jamás”, comienza el comunicado.
“Mientras hermanos de otros pueblos indígenas del país son golpeados, perseguidos y encarcelados por la policía por reclamar la instalación de los servicios básicos en sus tierras, como la energía eléctrica, el agua y el mejoramiento de los caminos, resulta contradictorio que un grupo de personas que se dicen selk´nam, en pleno invierno fueguino, se manifieste en contra de una obra que mejorará la vida de su propio pueblo”.
“Este accionar, tiene como líderes a personas que en enero de este año fueron expulsadas de la comunidad y que no representan a nadie salvo a ellas mismas, porque han utilizado nuestro nombre para hacer negocios personales”, denunciaron.
“Esta semana, nuestros ancianos denunciaron la existencia de un sello de ganado a nombre de la Comunidad Rafaela Ishton en el Ministerio de Producción y Ambiente que fue gestionado por dos de las personas que hoy se manifestaron en la Delegación de Gobierno de Río Grande. Ese sello, no tiene razón de existir, porque no hay personas en nuestra comunidad que posean ganado, por lo cual esta estafa a nuestra comunidad, revela también que se estarían cometiendo actos ilícitos, probablemente con ganado robado, ante lo cual hemos requerido la inmediata investigación del gobierno”
“Está muy claro que, al igual que en la cuestión del manejo del bosque, hay intereses económicos en juego que son externos a nuestro pueblo, y que requieren una “comunidad acéfala”, razón por la cual, personas inescrupulosas ávidas de poder y dinero, intentan como en este caso, usar a nuestro pueblo para intentar dividirnos mientras ellos hacen sus negocios”.
Por último, el comunicado señala que “la única autoridad reconocida por esta comunidad es el Consejo de Ancianos y que nuestra forma de peticionar no es la utilizada hoy, sino, esta: la del respeto, el diálogo y el apego a las leyes”.